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martes, 15 de octubre de 2013

viabilidad



Tomohide Ikeya



(On me dit: ce genre d'amour n'est pas viable. Mais comment évaluer la viabilité? Pourquoi ce qui est viable est-il un Bien? Pourquoi durer est-il mieux que brûler?)


Roland Barthes, Fragments d'un discours amoreux.


(Me dicen: ese tipo de amor no es viable. Pero ¿cómo evaluar la viabilidad? ¿Por qué lo que es viable es un Bien? ¿Por qué durar es mejor que arder?)




jueves, 7 de marzo de 2013

cita



Callogero Cammaleri



Degas : en la sombrerería

La joven de hábiles dedos no puede
oír las voces, porque ella es mortal.
Piensa en el domingo, en su cita
con el hijo del carnicero,
que tiene ásperos labios
y grandes manos
manchadas de sangre.



Adam Zagajewski, Tierra del fuego






domingo, 23 de septiembre de 2012

en torno al amor y al odio


Léa L'Azou




de la boca le salía un aroma a menta a algo frío no decía nada los dos estábamos callados había miradas irascibles y dulces de pájaro encerrado también accidentales presiones contactos insistentes respuestas cuando en plena conversación con más gente se encontraban los ojos ese momento era exasperado como un niño que arranca con dedos débiles pero seguros las transparentes membranosas alas de una libélula

un día me retuvo en el pasillo vacío de repente se echó sobre mí me arrinconó contra la pared y me presionó la boca con los dedos mientras me retenía sujetándome del brazo después no podía dejar de mirar sus dedos manchados de lápiz de labios cómo al rato se los llevo a la boca se los mordió yo lo miraba pero las rodillas casi no me sostenían

todo eran movimientos bruscos impredecibles cuando nos arañaba la lija del deseo otro día nos marchamos con una botella de vino cerca del río el agua estaba tan sucia y el cielo espeso de nubes lanosas nos quedó un cerco oscuro en los labios y se nos ahondaron las pupilas era la alegría feroz de los lobos era el juego de la caza yo llevaba un vestido negro estaba siempre abierta por debajo nos perseguíamos haciendo círculos en torno al amor y al odio

cuando regresaba las hermanas me esperaban desquiciadas se abalanzaban sobre mí y me arañaban las mejillas por la noche me hacían bailar alrededor de la hoguera para purificarme del extraño nos sumergíamos juntas en el enorme río de cenizas y después bebíamos la leve sangre de los peces en un cuenco de arcilla recuerdo las escamas plateadas cuando aún temblaban
éstas eran las horas animales las dislocadas danzas y el llanto agotador hasta perder el sentido
a la mañana siguiente tenía la cara borrada y no recordaba mi lengua estaba sola de la garganta sólo me brotaba un gorgoteo subterráneo

cuando vino el extraño con su piel de humo me miró sin decir nada pero el desprecio pintado en el rostro había amanecido y de su cuerpo emanaba una dureza solar después comenzó a hablar en un idioma oscuro y gutural no pude entender ni una palabra de lo que dijo pero las aristas de su voz me rasparon la frente


extraños animales peregrinaban delante de mis ojos
hacia el valle de la sed


viernes, 31 de agosto de 2012

en robe d'olivier

Robert Moses Joyce




Dansons aux Baronnies

 En robe d'olivier

                                                    l'Amoureuse

avait dit:

                                                   Croyez à ma très enfantine fidélité.
                
                                Et depuis,

une vallée ouverte
                                                   une côte qui brille
un sentier d'alliance

                            ont envahi la ville

où la libre douleur est sous le vif de l'eau.

 
René Char



BAILEMOS EN BARONNIES


Vestida con falda de olivo
                                                     la Enamorada
había dicho:

                    Cree en mi muy infantil fidelidad.

                       Y desde entonces,

un valle abierto
                                               una cuesta que brilla
un sendero de alianza

                        han invadido la ciudad

donde el libre dolor se halla bajo las aguas vivas.


(Traducción de Jorge Riechmann)


domingo, 8 de julio de 2012

I wash off


Neil Krug



FOR MY LOVER, RETURNING TO HIS WIFE

She is all there.
She was melted carefully down for you
and cast up from your childhood,
cast up from your one hundred favorite aggies.

She has always been there, my darling.
She is, in fact, exquisite.
Fireworks in the dull middle of February
and as real as a cast-iron pot.

Let's face it, I have been momentary.
A luxury. A bright red sloop in the harbor.
My hair rising like smoke from the car window.
Littleneck clams out of season.

She is more than that. She is your have to have,
has grown you your practical your tropical growth.
This is not an experiment. She is all harmony.
She sees to oars and oarlocks for the dinghy,

has placed wild flowers at the window at breakfast,
sat by the potter's wheel at midday,
set forth three children under the moon,
three cherubs drawn by Michelangelo,

done this with her legs spread out
in the terrible months in the chapel.
If you glance up, the children are there
like delicate balloons resting on the ceiling.

She has also carried each one down the hall
after supper, their heads privately bent,
two legs protesting, person to person
her face flushed with a song and their little sleep.

I give you back your heart.
I give you permission—

for the fuse inside her, throbbing
angrily in the dirt, for the bitch in her
and the burying of her wound—
for the burying of her small red wound alive—

for the pale flickering flare under her ribs,
for the drunken sailor who waits in her left pulse,
for the mother's knee, for the stockings,
for the garter belt, for the call—

the curious call
when you will burrow in arms and breasts
and tug at the orange ribbon in her hair
and answer the call, the curious call.

She is so naked and singular.
She is the sum of yourself and your dream.
Climb her like a monument, step after step.
She is solid.

As for me, I am a watercolor.
I wash off.

Anne Sexton


***

A MI AMANTE, REGRESANDO JUNTO A SU ESPOSA


Ella está toda allí.
Fue derretida cuidadosamente para ti
y moldeada desde tu infancia,
moldeada desde tus cien edades preferidas. 

Ella siempre ha estado allí, cariño.
Ella es, de hecho, exquisita. 
Fuegos artificiales en el centro de un sombrío febrero
y tan real como una olla de hierro. 

Afrontémoslo, yo he sido pasajera. 
Un lujo. Un balandro rojo y brillante en el puerto.
Mi pelo flotando como humo por la ventanilla del coche.
Almejas fuera de temporada.

Ella es más que eso. Ella es tu tengo que tener,
ha potenciado tu crecimiento práctico y tropical.
Ella no es un experimento. Ella es toda armonía.
Ella cuida de que la barca tenga remos y toletes,

ha puesto flores silvestres en la ventana para el desayuno,
sentada junto al torno a mediodía,
parió tres hijos bajo la luna,
tres querubines dibujados por Miguel Ángel,

y lo hizo con las piernas abiertas
en los meses terribles en la capilla.
Si miras hacia arriba, los niños están allí
como delicados globos apoyados en la pared. 

También ha llevado a cada uno pasillo abajo
después de la cena, sus cabezas discretamente torcidas,
dos piernas protestando, cara a cara, 
ella tiene el rostro encendido con una canción y su pequeño sopor. 

Te devuelvo el corazón.
Te doy permiso−

para la fusión en ella, vibrando
iracundo en el barro, para la perra que hay en ella
y el enterramiento de su herida−
para enterrar viva su pequeña herida roja−

para la pálida bengala titubeante bajo sus costillas,
para el marinero borracho que aguarda en su pulso izquierdo,
para su rodilla de madre, para las medias, 
para el liguero, para la llamada. 

La extraña llamada
cuando te cobijes entre sus brazos y pechos
y tires de la cinta naranja en su pelo
y contestes a la llamada, la inquisitiva llamada.

Ella es tan desnuda y singular.
Ella es la suma de ti mismo y de tu sueño. 
Escálala como un monumento, paso a paso.
Ella es sólida. 

En cuanto a mí, yo soy una acuarela. 
Yo soy lavable. 





martes, 15 de mayo de 2012

Salmo


Picasso





Espasmos, te quiero, salmos,

las paredes sensitivas, tan hondas dentro del barranco del Tú,
se regocijan, Pintada de semen,

Eternal, deseternizada eres tú,
eternizada, No-eternal, tú

¡hei!

en ti, en ti,
canto la grabadura de la vara de hueso,

un rojo rojo, surgido bien detrás del vello del pubis,
al tocar el arpa en las cavernas,

afuera, en derredor
el infinito canon de ninguna-suerte-de-canon,

tú me arrojas la de nueve
vueltas, la goteante
corona de colmillos.


Paul Celan

sábado, 31 de marzo de 2012

creuser encore et encore


Nobuyoshi Araki




Extrait du journal d’Ikuko :

(…) Mais aussi soûle que j’aie été, je suis sûre d’avoir absolument respecté la dernière ligne. Je n’ai pas encore le courage de la franchir, et je crois qu’il va de même pour M. Kimura. Voici ce qu’il me dit : « C’est moi qui ai prêté à votre mari l’appareil appelé Polaroïd. J’avais en effet appris qu’il aimait vous faire boire pour pouvoir ensuite vous déshabiller. Mais bientôt, ne pouvant plus se satisfaire du Polaroïd, il en est venu à vous photographier avec l’Ikon. Sans doute parce qu’il voulait pouvoir examiner jusqu’aux plus infimes détails de votre corps, mais je crois que son véritable but était de me faire souffrir. Il me charge de développer les films, il m’excite au plus haut point, il m’oblige à résister tant bien que mal à la tentation, et c’est cela qui le fait jouir. Et ce n’est pas tout : sachant que mes sentiments se répercutent sur vous et que vous souffrez de la même manière, il en tire là encore de la jouissance. Je le hais de nous infliger de telles souffrances mais pour autant je ne peux me résigner à le trahir. En vous voyant souffrir, je ne désire qu’une chose, souffrir avec vous et creuser encore et encore cette souffrance. »


La clef. Junichiro Tanizaki.


(traduzco)


Fragmento del diario de Ikuko:

(...) Pero por muy borracha que estuviera, estoy segura de haber respetado absolutamente la última línea. No tengo todavía el valor de superarla, y creo que lo mismo le ocurre al señor Kimura. Esto es lo que me dice: "Soy yo quien prestó a su marido la cámara Polaroid. Me enteré, en efecto, de que le gustaba hacerla beber para desnudarla después. Pero muy pronto, no pudiendo satisfacerse con la Polaroid, empezó a fotografiarla con la Ikon. Sin duda porque deseaba poder examinar hasta los más ínfimos detalles de su cuerpo, pero creo que su verdadero objetivo era hacerme sufrir. Me encarga revelar las películas, me excita al máximo, me obliga a resistir mal que bien la tentación, y eso es lo que le hace disfrutar. Y aquí no acaba todo: sabiendo que a usted le afectan mis sentimientos y que sufre del mismo modo, obtiene aún más placer. Le odio por inflingirnos tales sufrimientos pero sin embargo no puedo resignarme a traicionarlo. Viéndola sufrir, no deseo más que una cosa, sufrir con usted y ahondar más y más en este sufrimiento."


miércoles, 25 de enero de 2012

Lo fatal

Conrad Roset




Entre enfermedades y catástrofes
entre torres turbias y sangre entre los labios
así te veo así te encuentro
mi pequeña paloma desguarnecida
entre embarcaciones con los párpados entornados
entre nieve y relámpago
con tus brazos de muñeca y tus muslos de maleza
entre diputaciones y farmacias
irradiando besos de la frente
con tu pequeña voz envuelta en un pañuelo
con tu vientre de hostia transparente
entre esquinas y anuncios depresivos
entre obispos
con tus rodillas de amapola pálida
así te encuentro y te reconozco
entre todas las catástrofes y escuelas
asiéndome el borde del alma con tus dedos de humo
acompañando mis desastres incorruptibles
paloma desguarnecida
juventud cabalgando entre las ramas
entre embarcaciones y muelles desolados
última juventud del mundo
telegrama planchado por la aurora
por los siglos de los siglos
así te veo así te encuentro
y pierdo cada noche caída entre alambradas
irradiando aviones en el radar de tu corazón
campana azul del cielo
desolación del atardecer
así cedes el paso a las muchedumbres
única como una estrella entre cristales
entre enfermedades y catástrofes
así te encuentro en mitad de la muerte
vestida de violeta y pájaro entrevisto
con tu distraído pie
descendiendo las gradas de mis versos.





Blas de Otero

sábado, 19 de noviembre de 2011

Encomienda


Los amantes, Egon Schiele



No sé qué apetencias oscuras
hay en su cuerpo, señora,
encerradas en carnes blancas,
señora.
Para que de pronto, su ansiedad estalle
como granada abierta
(de grandes labios rojos)

        Me hago cargo, señora,
me hago cargo:
la monto  la manto  la palpo  la sobo
la beso  la calco  la solapo
y usted bala como bovina
usted ruge como marabunta
usted piafa como yegua de raza
usted resopla como marsopa
usted finalmente acaba
a caballo
y yo acabo.


Cristina Peri Rossi

sábado, 10 de septiembre de 2011

Leda


Leda, Michael Parkes



Burbujeo muy dulce
                                               somníferos y plumas
di ahora lo que quieras
nadie mira
la noche fue una lenta extracción
un tibio sueño de calcio
abriéndote los huesos

¿puedes escuchar el rumor
de alas en la almohada
                                               húmeda?

***

este cuerpo inane
este lago de cal huérfana

***

Estoy sola
el amanecer
una pastilla blanca
anoche soñé con un tigre albino
crepitaban ortigas en sus ojos
no
estoy sola la lengua me sabe a
nieve y a lejía
pero mis labios aún rígidos de hastío
abro los ojos
anoche

Ahora sobre los muebles polvorientos
sólo yacen frutas silenciosas
se pudren tiernamente
sin una gota de sangre sólo el velo de la luz
y sus encajes rotos

Amanece la hora almidonada y
                                                               mis dientes
fríos duros antiguos
he vivido siempre en un jardín de anémonas
cada una de mis noches poblándose
                                                               de globos blancos.

 ***

Pero ayer
al romperse el aire rojo de la tarde
vi pasar un cisne
su esbelto cuello anunciaba
el aliento de la aurora

De repente entre mis piernas
despertó
una planta de azúcar


pálidas resinas envenenan mis horas.


domingo, 31 de julio de 2011

En el ascensor



Encuentro en el ascensor

Entramos en la cabina y estábamos allí solos los dos.
Nos miramos sin hacer otra cosa.
Dos vidas, un instante, la plenitud, la felicidad...
En el quinto piso ella bajó y yo, que continuaba,
comprendí que nunca más la vería,
que era un encuentro de una vez para siempre
y que aunque la hubiera seguido lo habría hecho como un muerto,
y que si ella se hubiera vuelto hacia mí
sólo hubiera podido hacerlo desde el otro mundo.

Vladímir Holan

(versión de Clara Janés)



martes, 21 de junio de 2011

Your body's whitest song





If I have made, my lady, intricate
imperfect various things chiefly which wrong
your eyes (frailer than most deep dreams are frail)
songs less firm than your body's whitest song
upon my mind - if I have failed to snare
the glance too shy - if through my singing slips
the very skilful strangeness of your smile
the keen primeval silence of your hair

- let the world say "his most wise music stole
nothing from death" -
you will only create
(who are so perfectly alive) my shame:
lady whose profound and fragile lips
the sweet small clumsy feet of April came

into the ragged meadow of my soul.

e.e.cummings


(Traducción):

si he hecho,señora,complicadas
imperfectas diversas cosas que perjudican sobre todo
tus ojos(más frágiles de lo que son la mayoría de los profundos sueños)
canciones menos sólidas que la blanquísima canción de tu cuerpo
sobre mi espíritu –si he fracasado en captar
la mirada demasiado tímida –si mi canto no logra atrapar
la habilísima rareza de tu sonrisa
el silencio hondo y primigenio de tus cabellos

–entonces que el mundo diga “su mejor música no hurtó
nada a la muerte”–
sólo tú serás
(que estás tan perfectamente viva)mi vergüenza:
señora por cuyos profundos y frágiles labios
los dulces pequeños torpes pies de Abril entraron

en el devastado prado de mi alma.

cummings, e.e., Buffalo Bill ha muerto, Hiperión, Madrid, 2007


[Imagen: El amor, Egon Schiele]

sábado, 14 de mayo de 2011

En la confluencia del soplo y el hueso


Alfombra
Cuando vayas al cuarto que tú sabes,
entra en él, pero entorna con tiento la mampara
que tánto se entreabre,
cása bien los cerrojos, para que ya no puedan
volverse otras espaldas.

Corteza
Y cuando salgas, di que no tardarás
a llamar al canal que nos separa:
fuertemente cojido de un canto de tu suerte,
te soy inseparable,
y me arrastras de borde de tu alma.

Almohada
Y sólo cuando hayamos muerto ¡quién sabe!
Oh nó. Quién sabe!
entonces nos habremos separado.
Mas si, al cambiar el paso, me tocase a mí
la desconocida bandera, te he de esperar allá;
en la confluencia del soplo y el hueso,
como antaño,
como antaño en la esquina de los novios
ponientes de la tierra.

Y desde allí te seguiré a lo largo
de otros mundos, y siquiera podrán
servirte mis nós musgosos y arrecidos,
para que en ellos poses las rodillas
en las siete caídas de esa cuesta infinita,
y así te duelan menos.



Trilce, César Vallejo


[Imagen: Nadav Kander]

lunes, 11 de abril de 2011

Piel y vértebras




PAREJA HUMANA

Hartazgo y orgasmo son dos pétalos en español de un mismo
lirio tronchado
cuando piel y vértebras, olfato y frenesí tristemente tiritan
en su blancura última, dos pétalos de nieve
y lava, dos espléndidos cuerpos deseosos
y cautelosos, asustados por el asombro, ligeramente heridos
en la luz sanguinaria de los desnudos:
un volcán
que empieza lentamente a hundirse.

Así el amor en el flujo espontáneo de unas venas
encendidas por el hambre de no morir, así la muerte:
la eternidad así del beso, el instante
concupiscente, la puerta de los locos,
así el así de todo después del paraíso:
-Dios,
ábrenos de una vez.


Gonzalo Rojas


[Fotografía de Jackson Eaton]

lunes, 28 de febrero de 2011

Del descuido



Ixión duerme en un lugar desierto, intocable en el útero del sueño.
No la ve brotar de sus sedas rojas, de su tulipán de noche, y caminar por la casa como una novia impura. Hipodamía desvelada junto a la lamparilla bebe un vaso de leche, muy fría, como la espera, como el abandono, como el cuerpo que no la busca. Otros ojos, detrás de la ventana, se extienden hasta los delgados hombros que el camisón descubre.

En qué momento ella va a apagar la luz y entra la fuerza, se rompe la frágil estructura triangular, un sordo forcejeo enturbia el aire. El hombre-centauro tensa el arco del cuerpo al cargarlo sobre su enorme espalda, ese paraje de aceituna azulada surcado por el esfuerzo del hambre, vagamente encendido por la media luna de colgante melena. Las manos duras y largas del extraño le ciñen las costillas, persiguen la estrecha nieve del vientre, y él dice su nombre, quedamente, Hipodamía, fuego fatuo, Hipodamía, de repente estremecida en el alquímico tránsito del espanto a la aguja del deseo. El hombre-centauro aprieta sus tobillos y muñecas, en los labios de Hipodamía se abre un grito oscilando entre el terror y el placer. La impaciencia del extraño al correr con ella en vilo le desgaja el camisón del cuerpo y la seda rojísima se arquea como un pétalo en el aire oscuro.

De nuevo el silencio se suspende y los pasillos rezuman un zumbido vacío. Apenas una nube fugaz roza la frente confiada de Ixión.


[Imagen: El rapto de Deyanira, Guido Reni]

jueves, 24 de febrero de 2011

Esto es todo

Canción de una amada

1. Lo sé, amada: ahora se me cae el pelo por mi vida salvaje,
y me tumbo en las piedras. Me veis beber el aguardiente más
barato, y camino desnudo al viento.

2. Pero hubo un tiempo, amada, en que fui puro.

3. Tuve una mujer que era más fuerte que yo, como la hierba
es más fuerte que el toro: se vuelve a erguir.

4. Ella vio que yo era malo, y me amó.

5. No preguntó a dónde conducía el camino, que era su camino,
y quizás iba hacia abajo. Cuando me dio su cuerpo, dijo:
esto es todo. Y fue mi cuerpo.

6. Ahora ya no está en ningún lado, desapareció como una
nube cuando ha llovido, la abandoné y cayó, pues ése era su camino.

7. Pero de noche, a veces, cuando me veis beber, veo su cara,
pálida en el viento, fuerte y vuelta hacia mí, y me inclino ante
el viento.


Bertolt Brecht

martes, 18 de enero de 2011

US

I was wrapped in black
fur and white fur and
you undid me and then
you placed me in gold light
and then you crowned me,
while snow fell outside
the door in diagonal darts.
While a ten-inch snow
came down like stars
in small calcium fragments,
we were in our own bodies
(that room that will bury us)
and you were in my body
(that room that will outlive us)
and at first I rubbed your
feet dry with a towel
because I was your slave
and then you called me princess.
Princess!

Oh then
I stood up in my gold skin
and I beat down the psalms
and I beat down the clothes
and you undid the bridle
and you undid the reins
and I undid the buttons,
the bones, the confusions,
the New England postcards,
the January ten o'clock night,
and we rose up like wheat,
acre after acre of gold,
and we harvested,
we harvested.




NOSOTROS

Yo estaba envuelta en piel
negra y blanca y
tú me deshiciste y entonces
me colocaste en luz dorada
y entonces me coronaste,
mientras la nieve caía
tras la puerta como dardos diagonales.
Mientras una nieve de diez pulgadas
caía como estrellas
en pequeños fragmentos de calcio,
estábamos en nuestros propios cuerpos
(ese cuarto que nos enterrará)
y tú estabas en mi cuerpo
(ese cuerpo que nos sobrevivirá)
y al principio te froté
los pies secándolos con una toalla
porque yo era tu esclava
y entonces me llamaste princesa.
¡Princesa!

Oh entonces
me puse de pie en mi piel dorada
y me deshice de los Salmos
y me deshice de la ropa
y tú desataste la brida
y tú desataste las riendas
y yo desabroché los botones,
y deshice los huesos, los equívocos,
las postales de Nueva Inglaterra,
las noches de enero pasadas las diez
y nos erguimos como trigo,
hectárea tras hectárea de oro,
y cosechamos,
cosechamos.


Anne Sexton, Love poems.

(Traducción de Ben Clark)

sábado, 20 de noviembre de 2010

Quelqu'un parle au dehors et c'est là le silence

Je revois la chambre une chambre n’importe quelle chambre pas
N’importe quelle mais celle-
Ci je ne sais où je ne sais quand mais
Celle-ci dans un hôpital sombre à la campagne où les arbres
Aveuglent la fenêtre verts et noirs une
Chambre où tout est poussière passé nuit rient
Ne tient sur ses pieds les chaises ni
La table de toilette un guéridon le tapis de travers
Et le haut lit d’édredons passés avec la couverture blanche
Sa frange aux pompons arrachés

Comme nous l’avons du moins je l’ai cette chambre
Aimée

Quand donc quel siècle quelle année
Tout comme une horloge immobile on peut en dire l’heure et la minute mais
Quel siècle quelle saison
Sait-on bien

Tes chaussures près d’un fauteuil inquiètes
Le linge à terre glissé
Tout n’est plus qu’un murmure énorme à la limite d’être
Une fatigue folle et douce au bord de dormir
Quelqu’un parle au dehors et c’est là le silence

Peut-être un jour peut-être j’ai pensé peut-être
Nous nous ressouviendrons de cette chambre ailleurs
N’importe où mon amour hors du monde

J’ai pensé nous nous ressouviendrons Dans une ville de
Clameurs Au bord d’un plage oú la mer lentement meurt
Dans un pays de violent soleil sur des carreaux rouges
Quelque part en Allemagne ou dans ce pays de statues
A la limite des fôrets J’ai pensé
Et voilà qu’aujourd’hui je sens à nouveau cette chute
Au profond du lit ancien d’un pierre et très loin

Le cri

Les Chambres, Louis Aragon

lunes, 1 de noviembre de 2010

...

“El escritor rompe el silencio tal vez con la misma necesidad comunicativa con que un viajero lo hace en el departamento de un tren, pero de un modo bien extraño”

Lázaro Carreter

jueves, 14 de octubre de 2010

Como un cisne real en un estanque de lotos

19.

Aún hoy la recuerdo
con sus andares de cisne real,
sus ojos de gacela
y sus dientes hermosos.
Veo su cuerpo menudo,
atormentado por el fuego de la ausencia,
luciendo alhajas de múltiples colores y diseños:
es ella la única copa que contiene mi gozo.


44.

Aún hoy, siempre,
mi adorada anida en mi mente
como un cisne real.
Es ella como un río de amplio cauce
que vibra con el oleaje de su piel
erizada de placer.
Suya es la luz del estambre
de la flor Kadamba
cuando me anuncia,
al contemplar yo sus heridas,
el cansancio de su cuerpo.


Bilhana, Los cincuenta poemas del amor furtivo