viernes, 11 de abril de 2014

penélope


ren hang


estar aquí sentada solamente moviendo los hilos activando el mecanismo
del telar no mirar nunca el resultado esperar perseverar aceptar
a fin de cuentas no es nada personal
tampoco esta carta
tampoco mi dedos deformándose

la distancia se abre como un pasillo azul
no hay manera de hilar la seda del silencio


*


a veces me hablaba en sueños
es inútil
hace mucho que estoy lejos de
cualquier lugar

otro día me preguntó qué ocurre si
en los pasillos erróneos encuentro bombillas de colores
y en los otros no


¿de veras tengo que volver?




lunes, 31 de marzo de 2014

estampida


León Levinstein



Una estampida de pequeñas locas hacia los baños.
Por qué
no aprendieron
en su día
a contener fluidos en la tráquea.


Yasmín C. Moreno, El beneficio de la enfermedad
(Ártese quien pueda, 2013)



lunes, 24 de marzo de 2014

la ciudad vertedero


Brett Weston



la ciudad generaba un entramado cada vez
más espeso
fluidos que se solidificaban
atravesábamos los hilos transparentes después
los hilos fríos

no pasaba nada en apariencia pero muy
pronto se sentía el
desnivel
una densidad de luz distinta para cada

estrato



sábado, 8 de marzo de 2014

el kimono

Takaki Hashimoto



El kimono

Al regresar del callejón de los amantes
mi cabello estaba blanco como la nieve.
Alegría, incomprensión, dolor
habían pasado por mi vida como las estaciones.
De cómo llegué a casa
medio muerto y helado, tal vez lo sepas.

Ocultas una sonrisa y citas un texto:
Los deseos insatisfechos
persisten de una vida a la siguiente.
Hace tiempo nos apartamos de los hogares
que nos acogieron, hace tiempo eran marcas
sobre un plano de “orgullo abrasador”.

Tiempo sin cordura, el brillo de la burbuja
sobre el nivel carbonizado anuncia
la vuelta de abril. Un fulgor repentino…
Sigue hablando mientras me convierto en
el diseño de un arroyo
bordeado por juncos blancos sobre azul.


James Merrill, Divinas comedias. Vaso Roto, 2013.
Versión de Jeannette L. Clariond y Andrés Catalán



The Kimono

When I returned from lovers' lane
My hair was white as snow.
Joy, incomprehension, pain
I'd seen like seasons come and go.
How I got home again
Frozen half dead, perhaps you know.

You hide a smile and quote a text:
Desires ungratified
Persist from one life to the next.
Hearths we strip ourselves beside
Long, long ago were x'd
On blueprints of "consuming pride."

Times out of mind, the bubble-gleam
To our charred level drew
April back. A sudden beam . . .
--Keep talking while I change into
The pattern of a stream

Bordered with rushes white on blue.




miércoles, 19 de febrero de 2014

wendy envejece en el jardín del aislamiento


Hin Chua



es esta lengua mi ortiga fluorescente mi plaga
mi llaga abierta
carcomiendo todo

me dijo sobrevaloras el lenguaje/ no creas que tiene la culpa de/ todo
qué falta de perspectiva
pero la lengua crece levanta la gran muralla china dentro
pensamientos pesadísimos que nunca logras
terminar nada más que basura al amanecer
y frente a todo eso lo que no se detiene

el esplendor de la hierba la decrepitud
germinando la capacidad de humillación
un crecimiento constante pero condenado
de colores inútiles plantas
toneladas de miedo abonando ese deseo
incontenible de cuerpos jóvenes



sábado, 8 de febrero de 2014

sok oranž


Cary Conover



Zumo de naranja

Estoy agotado. La hierba está gris por
el rocío de la larga noche. Los abetos
son bailarinas. En el dormitorio he olvidado
mi lunch-box. Si el viento

parase, una nube caería en el estanque.
Mi bota es de un marrón pardo por
el agua del suelo que viene del cielo.
Estoy esparcido e infectado por la gloria.

Seguro que sería mucho más fiel
que un monje de la dinastía T’ang. Amores
que fluís con tanta rapidez. La muerte es

una extraña bebida. Como un papelito
en un alfiler de sastre, marcado con tiza.
Como las blancas nubes en la copa de los abetos.


Balada para Metka Krašovec, Tomaž Šalamun
(Traducción de Xavier Farré, ed. Vaso Roto, 2013)



Sok oranž

Izčrpan sem. Trava je siva od
rose po dolgi noči. Smreke so
balerine. V spalnici sem pozabil svoj
lunch-box. Če bi se veter

ustavil, bi oblak padel v ribnik.
Moj škorenj je temno rjav od
vode iz tal, ki prihaja z neba.
Raztresen in okužen sem od glorije.

Gotovo bi bil bolj zvest kot
menih v dinastiji T’ang. Ljubezni,
ki tako hitro plujete. Smrt je

čudni napitek. Kot papirčki pri
krojaču z buciko, obkroženi s kredo.

Kot beli oblaki okrog vrha smreke.



miércoles, 5 de febrero de 2014

polvo seco y cielo azul



anette pehrsson



LIKE A FIRE IN A FIRE

They were difficult to find. It was summer so
they were dust dry and sky blue. Lighter, liminal, quite likely
to follow a line completely lacking in depth.

Louise dreamed a clowder of cats was eating yesterday’s dinner
of snapper and fennel. Ham dreamed a hand
was playing a tin-can piano note twice too many times.

The other lay awake listening to a radio static
at the base of the stapes deep in the damaged right ear.
Soon, August would trade its heat

for September’s cool shroud. The loose weave, a sieve, Louise said,
through which the tail will fall through: dysthymic October,
deathy November.

December, a drear pentimento – unveiling the mouth
at abeyance, the mind at undone. Boneheap, rock beach,
birdie girls crooning in swan – feathered caps.

O seasons, O castles, Ham said, there’s still the slight flutter
of blood in an outlying vein, light trained on a landscape
of shoulder with faint smell of soap.


Mary Jo Bang, Louise in love, 2001


COMO FUEGO EN EL FUEGO

Eran difíciles de encontrar. Era verano, así que
eran polvo seco y cielo azul. Tan ligeros, imperceptibles,
seguramente dispuesto a seguir una línea sin la menor profundidad.

Louise soñó que una manada de gatos estaba comiendo la cena de ayer,
pargo con hinojo. Ham soñó que una mano
tocaba en el piano de lata una nota repetida demasiadas veces.

Los otros seguían despiertos en la cama escuchando una interferencia radial
en la base del estribo de su oído derecho-dañado.
Pronto, agosto cambiará su calor

por la fría mortaja de septiembre. Una tela suelta, un colador, dijo Louise,
donde caerá la cola: octubre distímico,
noviembre letal.

Diciembre, un pentimento sombrío – revelando la boca
en suspenso, la mente en lo inacabado. Pilas de huesos, playa de rocas,
chicas con sombreros de plumas cantando frágilmente.

Ah, estaciones, ah, castillos, dijo Ham, todavía persiste la leve agitación
de la sangre en una venta secundaria, la luz mansa en el paisaje
de un hombro con vago olor a jabón.


 Mary Jo Bang, El claroscuro del pingüino, Kriller71


Traducción de Aníbal Cristobo y Patricio Grinberg



domingo, 26 de enero de 2014

91013



Shomei Tomatsu




el momento en que supo no
quiero ir volver ahí no soporto
la gente por todas partes responder con la voz que no es mía la otra que habla aunque
sobre todo calla o habla débil si hay cielo la otra que
camina largo rato porque no tiene y porque necesita el aire a una temperatura
fría para rebajar un poco los ojos que queman
mientras
en eso estaba pensando él la temperatura cómo el sexo podía ser la más insoportable
de las cruces para algunos esa
espantosa cercanía cómo librarse pensaba







jueves, 16 de enero de 2014

dewey dell


manuel álvarez bravo



Una vez me desperté con un vacío negro abriéndose a mis pies. No podía ver. Veía a Vardaman levantarse e ir hasta la ventana y clavar el cuchillo en el pez, y la sangre saltaba, silbaba como vapor, pero yo no podía ver. Hará lo que yo le diga. Siempre lo hace. Puedo convencerle para que haga cualquier cosa. Sabes que puedo. Supón que digo Da la vuelta aquí mismo. Fue cuando me morí aquella vez. Supón que lo hago. Iríamos a New Hope. No tendríamos que ir a la ciudad. Me levanté y saqué el cuchillo del pez sangrante, que seguía como silbando, y maté a Darl.


Cuando aún dormía con Vardaman una vez tuve una pesadilla en la que pensaba que estaba despierta pero no podía ver y no podía sentir no podía ni sentir la cama que tenía debajo y no podía pensar lo que yo era y no podía pensar ni en mi propio nombre ni en que era una chica ni tan siquiera pensar y no podía ni pensar que quería despertar ni recordar qué era lo contrario a despertar para poder hacerlo y sabía que algo estaba pasando pero no podía pensar en el tiempo y entonces supe que lo que pasaba era que el viento estaba soplando sobre mí y era como si ese viento llegara y soplara sobre mi persona y me llevara al sitio de donde venía y no era yo la que soplaba sobre el cuarto y Vardaman dormía y todos debajo de mí otra vez moviéndose como un trozo de seda fría que me rozara y rozara las piernas desnudas


Mientras agonizo, William Faulkner (traducción de Jesús Zulaika)


viernes, 13 de diciembre de 2013

child


Gottfried Helnwein




Things were not as black as somebody painted them. There was a pretty child dressed in black and playing with two black apples. It was either a girl dressed as a boy, or a boy dressed as a girl. Whatever, it had white teeth. The landscape outside its window had been blackened with a heavy and coarse paint brush. It was all very teleological, except when the child stuck out its red tongue.



Charles Simic, The World Doesn’t End.



Las cosas no eran tan negras como alguien las pintara. Había un hermoso niño vestido de negro que jugaba con dos manzanas negras. Era una niña vestida de niño o un niño vestido de niña. Sea como fuere, tenía dientecillos blancos. El paisaje al otro lado de la ventana había sido ennegrecido con un brochazo espeso y tosco de pintura. Era todo muy teleológico, salvo cuando el niño sacaba su lengua roja.


(Traducción de Jordi Doce, ed. Vaso Roto)